En un gesto que enlaza generaciones y mantiene vivas las tradiciones más entrañables, las personas mayores del Centro de Personas Mayores «Padre Diego Suárez Mora» en Gibraleón han rendido homenaje a San Isidro Labrador, el santo patrón de los agricultores y trabajadores del campo, en una ceremonia que destaca por su calor humano y su arraigo cultural.

Como parte de las festividades, y en una emotiva muestra de devoción y respeto, los mayores hicieron entrega de una rosca y una cesta de frutas al venerado Isidro, simbolizando la nutrición y el fruto del duro trabajo de la tierra, valores que el santo representa y que son el corazón de la comunidad de Gibraleón.

Pero las ofrendas no acabaron en regalos tangibles; las voces de nuestros venerados mayores se elevaron en canto, dedicando sevillanas y fandangos con el entusiasmo y la alegría que solo ellos saben imprimir. Estas expresiones musicales, resonando con el espíritu de la Andalucía más auténtica, son un homenaje que va más allá de lo material, tocando el alma de los presentes y de San Isidro mismo.

Cada nota y cada paso de baile enaltecen la importancia de mantener las tradiciones y honrar a aquellos que, con sus esfuerzos, han sentado las bases de nuestra sociedad. En Gibraleón, gracias a la vitalidad y el empeño de nuestros mayores, San Isidro Labrador sigue siendo una figura central, no solo en los campos, sino también en los corazones de su gente.

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