En la Residencia Padre Diego Suárez Mora todavía sentimos la emoción a flor de piel tras la celebración de nuestra Jornada del Mayor. Aquello que comenzó como una programación organizada con esmero se transformó en una experiencia mágica de convivencia, ternura y gratitud que guardaremos siempre con nosotros.
Queremos dar las gracias a nuestros residentes, cuyo bienestar da sentido a cada paso que damos; a las familias, por caminar a nuestro lado con tanto cariño; y a cada uno de nuestros profesionales, por su vocación infinita a la hora de cuidar y acompañar con el alma. Nuestro agradecimiento sincero a José Miguel Otero y a sus alumnos, por su música, su entrega desinteresada y su desbordante calidez. Y, de forma muy sentida, a Cinta, hija de nuestro querido Juan: gracias por compartir con todos un momento tan íntimo, puro y lleno de amor que no necesita explicaciones porque se siente en lo más profundo. Gracias a todos por formar parte de esta historia compartida.
Firma: José Antonio Mora Martín
Departamento de Informática
Asociación de Obras Cristianas de Gibraleón









